Estamos seguros de que, al igual que nosotros, estáis encantados de que la industria cervecera se esté quitando a pasos agigantados la imagen que ha arrastrado durante décadas de ser un sector eminentemente masculino. Basta con observar la evolución de iniciativas como el International Women's Collaboration Brew Day (IWCBD) para comprobar que esa percepción está cambiando a gran velocidad.
Lo que comenzó hace años como una jornada simbólica ligada al Día Internacional de la Mujer se ha convertido en uno de los movimientos colaborativos más importantes del calendario cervecero internacional, capaz de reunir a cientos de profesionales, aficionadas y voluntarias con el objetivo de que la cerveza también se construye desde la diversidad.
La edición de 2026 ha supuesto un nuevo récord prácticamente en todos los indicadores. A lo largo de los meses de febrero y marzo se celebraron 88 jornadas de elaboración repartidas por distintos países que contaron con 1.153 participantes. El resultado fueron 93 nuevas cervezas colaborativas y una recaudación total de 40.000 euros destinados a organizaciones que trabajan en favor de las mujeres. La cifra supone un incremento del 25% respecto al año anterior y confirma el crecimiento de una campaña que no deja de ganar relevancia dentro del sector.
Desde 2025 la organización corre a cargo de Women On Tap CIC, una empresa británica del ámbito social dedicada a promover la igualdad de oportunidades en el mundo de la cerveza. Bajo su coordinación, el IWCBD ha ampliado considerablemente su alcance internacional y ha pasado de ser un evento concentrado principalmente en el Reino Unido a convertirse en una auténtica red mundial de colaboración.
Los números reflejan con claridad esa evolución. En apenas un año el número de jornadas de elaboración pasó de 61 a 88, mientras que los participantes crecieron desde 837 hasta superar el millar. Consecuentemente, también aumentó el número de cervezas producidas, pasando de 66 a 93 recetas creadas específicamente para la campaña.
Historias personales que surgen en torno a cada colaboración
Los números siempre son clarificadores, pero reducir el éxito del proyecto a las estadísticas sería quedarse únicamente en la superficie. A las promotoras de la iniciativa les gusta recalcar que cada una de esas elaboraciones representa una colaboración entre profesionales, aficionados, estudiantes y consumidores que trabajan conjuntamente en una receta cuya venta servirá para financiar distintas causas sociales relacionadas con las mujeres.
Las cervecerías participantes se comprometen a donar al menos 120 euros a la organización benéfica que elijan libremente. El abanico de beneficiarios resulta amplísimo e incluye asociaciones de apoyo a víctimas de violencia doméstica, organizaciones de ayuda a mujeres refugiadas, entidades dedicadas a la salud femenina, proyectos educativos y colectivos específicos del propio sector cervecero.
Entre las entidades que recibieron fondos durante esta edición figuran Pink Boots Society, Women in Beer, Freedom 4 Girls, Solace Women's Aid, Women for Refugee Women o StrutSafe, entre otras muchas organizaciones repartidas por distintos países.
Aunque el Reino Unido continúa siendo el principal núcleo del proyecto, la expansión internacional resulta cada vez más evidente. De las 75 jornadas que completaron el informe remitido a la organización, 62 se desarrollaron en territorio británico y las restantes tuvieron lugar en Estados Unidos, Canadá, España, Suiza, Suecia, Sudáfrica y las Islas Caimán.
Tal como sostienen desde Women On Tap, esta presencia internacional demuestra que la iniciativa ha conseguido superar las fronteras nacionales para convertirse en un lenguaje común dentro del movimiento cervecero independiente. Desde pequeños brewpubs hasta cerveceras consolidadas participan en un mismo proyecto compartiendo conocimientos, recetas y experiencias.
Rachel Auty, fundadora de Women On Tap y responsable de la campaña, considera que el verdadero éxito no reside únicamente en el crecimiento cuantitativo. Para ella, lo realmente importante son las historias personales que surgen en torno a cada elaboración colaborativa. Mujeres que pisan por primera vez una fábrica de cerveza, profesionales que encuentran nuevas oportunidades laborales, estudiantes que establecen contactos dentro del sector o consumidoras que descubren una comunidad abierta y participativa.
Qué gana una cervecería al participar en la cerveza colaborativa femenina
En un momento especialmente delicado para la cerveza artesanal, marcado por el aumento de costes, el descenso del consumo y el cierre constante de pequeñas cervecerías, este tipo de iniciativas adquiere además un valor añadido.
La fundadora de Women On Tap reconoce que numerosos productores le transmiten que el IWCBD aporta ilusión en un contexto empresarial complicado y recuerda por qué tanta gente decidió dedicarse profesionalmente a la cerveza: por la comunidad que existe alrededor de ella y por la capacidad de generar proyectos colectivos.
Uno de los aspectos más llamativos de esta edición es que los beneficios no se limitan únicamente al ámbito solidario. Las encuestas realizadas entre las cervecerías participantes muestran que la colaboración también genera resultados tangibles desde el punto de vista empresarial. Así, el 70% de los productores considera que participar en la campaña mejora la imagen pública de la empresa y fortalece su marca.
Además, un 38% afirma que la cerveza elaborada para el IWCBD resultó sensiblemente más fácil de vender que otros lanzamientos habituales. La fidelización también parece asegurada, ya que el 85% de los participantes ha confirmado su intención de repetir la experiencia en 2027.
Uno de los testimonios más ilustrativos procede de Bristol Beer Factory. La compañía galardonada con el prestigioso Champion Beer of Britain 2026 de CAMRA reconoce que el proyecto transformó incluso la forma en que el equipo comercial afronta los nuevos lanzamientos, después de comprobar la rapidez con la que se agotó la cerveza elaborada para el Día Internacional de la Mujer y el efecto positivo que tuvo tanto entre los clientes como dentro de la propia plantilla.
La experiencia demuestra que el consumidor actual valora cada vez más aquellas cervezas capaces de contar una historia. En este caso no se trata únicamente de una receta bien diseñada, sino de un producto asociado a colaboración, inclusión y compromiso social.
El impacto también se deja notar en el ámbito formativo
Gracias a los fondos obtenidos y al apoyo de diversos colaboradores, treinta mujeres recibieron este año financiación completa para cursar la certificación Beer Award de nivel 1 del Wine & Spirit Education Trust (WSET), frente a las dieciocho becas concedidas el año anterior. A ello se suma el programa propio de becas impulsado por Women On Tap, que permitió apoyar a quince mujeres en distintas etapas de su desarrollo profesional dentro del sector cervecero.
Estas iniciativas buscan reducir una de las principales barreras de acceso a la industria entre las que se encuentran la falta de oportunidades de formación especializada y la ausencia de redes profesionales que faciliten el crecimiento laboral.
Todas las participantes coinciden en señalar que las jornadas de elaboración constituyen una oportunidad excepcional para aprender directamente en una fábrica, compartir conocimientos técnicos y establecer contactos que, en muchos casos, terminan convirtiéndose en nuevas oportunidades de empleo.
El componente colaborativo también se refleja en las cervezas elaboradas durante la campaña. Cada fábrica desarrolla una receta propia, aunque muchas incorporan ingredientes simbólicos o trabajan con materias primas cedidas por empresas colaboradoras. Entre estas últimas destacó ‘Parity People', una Pale Ale producida por Electric Bear con el conocido Pink Boots Blend de Yakima Chief Hops, mezcla de lúpulos cuya comercialización financia parte de las actividades de Pink Boots Society, la emblemática organización internacional dedicada a impulsar la presencia de mujeres en la industria de las bebidas fermentadas.
Con el respaldo de organizaciones como SIBA —la Society of Independent Brewers and Associates—, el Wine & Spirit Education Trust y Simpsons Malt, Women On Tap ya prepara la edición de 2027. Las primeras inscripciones se abrirán durante el otoño y la organización no solo espera ampliar todavía más la presencia internacional, sino también aumentar el número de becas, consolidar nuevas alianzas con empresas del sector y seguir demostrando que la cerveza puede convertirse en un instrumento de formación, de integración, de visibilidad profesional y de apoyo económico a proyectos de elevado valor social.
Si esta historia te ha recordado que la cerveza es, sobre todo, una excusa para juntar personas, en Amantes Cerveceros llevamos años tirando de ese hilo. Aquí descubrirás por qué crece el número de mujeres sumilleres o quién fue Rosa Merckx y por qué es importante en el mundo de la cerveza. ¡Sigue leyendo!