La popularización de la cerveza en el Mediterráneo

La importancia de la cerveza en el Mediterráneo viene de muy antiguo. Civilizaciones como la fenicia o la cartaginesa demostraron ya un gran interés por esta bebida, extendiendo su comercialización y producción en sus asentamientos. Pero, hasta la preponderancia de Roma, fueron los griegos y los egipcios los que más contribuyeron a la popularización de la cerveza en la región.

Los griegos Sofocles (496 a.C -406 a.C.) y Esquilo (525 a.C.-456 a.C.) mencionan a la cerveza con la palabra methou en varios de sus escritos, demostrando que su consumo no les era tan extraño como se ha creído hasta hace muy poco. Aunque los historiadores sostienen que los griegos consideraban que la cerveza era una bebida inferior al vino. Esto se aprecia especialmente en una tragedia de Esquilo, donde uno de sus personajes dice: “En verdad, descubrirás que los habitantes de esta tierra son hombres, no bebedores de cerveza”. Al parecer esta discriminación se debe a dos circunstancias:

  • Se consideraban superiores a otras civilizaciones que consideraban bárbaras, cuya bebida habitual era cerveza.
  • El desarrollo de la teoría de los cuatro elementos atribuía propiedades a las sustancias como frío, caliente, seco y húmedo. El vino se consideraba una bebida “caliente” que se ajustaba al principio masculino “caliente”, mientras que se pensaba que la cerveza era “fría” y se correspondía con la esencia femenina. Los bebedores de cerveza, por lo tanto, serían afeminados.

La influencia de Egipto

La relación de los griegos con las civilizaciones del Creciente Fértil los puso en contacto con unas formas más elaboradas de cerveza y pudieron comprobar la importancia de esta bebida. Especialmente importante fue la conquista de Egipto por Alejandro Magno en el 331 a.C.

La dinastía del Ptolomeo I (un general grecomacedonio al servicio de Alejandro Magno) introdujo el consumo de vino entre las clases altas, pero la cerveza siguió siendo la bebida más popular en Egipto. Su producción estaba regulada, gravada con impuestos e incluso se convirtió en un monopolio estatal.

Fue precisamente la búsqueda de recursos lo que más influyó en la extensión de la cerveza en el Mediterráneo. De la ciudad de Pelusium, en la desembocadura del Nilo, salían barcos cargados de cerveza para diferentes regiones. Los Ptolomeos crearon figuras como el “inspector de cervecerías” o el “inspector jefe de cerveza”, cuyo cometido era recaudar impuestos entre los productores y comerciantes.

Este panorama duraría hasta la batalla naval en Actium, en el 31 a.C., después de la cual Cleopatra (la última gobernante de la dinastía Ptolomaica) y su amante Marco Antonio se suicidaron, convirtiendo a Egipto en una provincia romana. A partir de ese momento, la cerveza en el Mediterráneo iría perdiendo presencia.

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