Si algo ha caracterizado la historia militar es la proliferación de ideas. Algunas cambiaron el rumbo de la humanidad. Otras no tanto. Entre las menos afortunadas están la colocación de bombas en delfines, el entrenamiento de murciélagos incendiarios o el diseño de cañones tan grandes que, cuando habían terminado de desplegarse, la batalla ya había terminado. Pero pocas decisiones resultan tan profundamente británicas como transformar un barco de guerra en una cervecería flotante para subir la moral de las tropas durante la Segunda Guerra Mundial.
Mientras medio planeta intentaba sobrevivir al mayor conflicto de la historia, alguien en la Royal Navy debió de pensar que eso de evitar que Hitler dominase el mundo estaba bien… pero quizá sería más fácil si los Tommies tenían una pinta de Ale decente. No era algo nuevo, la marina ya había contado con factorías propias de ron en una época en la que el escorbuto diezmaba a la marinería.
Y es que, al igual que había pasado con las cervezas que se enviaban a la India —y que dieron lugar a la IPA—, transportar Ales desde Gran Bretaña hasta el teatro del Pacífico no era sencillo. El calor, las travesías eternas y las malas condiciones de almacenamiento convertían la mayoría de los lotes en una sopa amarga, de ahí que los soldados se decantasen por el Scotch, algo que no era bien visto por los mandos.
¿Cuál fue la primera cervecería flotante?
Así nació la historia de la HMS Menestheus, probablemente uno de los primeros barcos de guerra cuya misión principal consistía en mejorar la moral de las tropas mediante cerveza, cine y baile. El Menestheus había comenzado el conflicto minando el Atlántico, pero en 1943, con una Alemania en retirada, fue reconvertido en un “amenities ship”, una especie de centro flotante de ocio para soldados convalecientes o necesitados de descanso. Habilitaron un salón de baile, un cine, un pub y, por supuesto, una cervecería completamente operativa.
La planta, que se fabricó en el Reino Unido y casi de inmediato recibió el apodo de ‘Davy Jones Brewery’ tenía capacidad para elaborar unos 250 barriles cask de Mild seis días a la semana (el domingo era día libre por motivos religiosos).
La Davy Jones Brewery se calentaba mediante vapor procedente de las propias calderas del buque, contaba con seis tanques de fermentación y la receta estaba diseñada para usar agua marina destilada, convirtiendo al viejo barco británico en una especie de precursor accidental de algunas iniciativas cerveceras modernas.
El heredero del HMS Menestheus
Afortunadamente, la guerra duró menos de lo previsto en el Pacífico y el proyecto del Menestheus llegó tarde. Su primera cerveza estuvo disponible para la Nochevieja de 1945, cuando la Segunda Guerra Mundial ya había terminado. Aun así, el barco recorrió puertos como Yokohama, Shanghái o Hong Kong sirviendo cerveza fresca a tropas destinadas en labores de ocupación. Y aunque la Royal Navy había contemplado construir hasta diez barcos similares, el final del conflicto enterró definitivamente la idea de crear una pequeña flota mundial de pubs flotantes militares.
Décadas después, aquella idea aparentemente descabellada ha terminado regresando de una forma completamente distinta. Esta vez no para levantar la moral de soldados exhaustos, sino para impresionar a turistas con la pulsera de “todo incluido”.
El MSC World Europa, uno de los gigantescos y más modernos buques de MSC Cruceros, aloja la Oceanic Craft Brewery, una micro cervecería completamente funcional que es visible tras unos enormes paneles de cristal en el pub Masters of the Sea. Inaugurada oficialmente en 2022, cuando el barco comenzó a surcar los mares, contó con la colaboración de la leyenda de la birra artigianale Teo Musso. El fundador de Baladin desarrolló tres recetas: Oceanic Pils, Oceanic Wheat y Oceanic Bitter. Son cervezas que se mueven en perfiles bastante accesibles. Nada demasiado radical.
La Oceanic Pils apuesta por el carácter refrescante de las Lagers centroeuropeas; la Wheat Beer ofrece notas afrutadas y especiadas propias del trigo; y la Bitter mantiene un amargor moderado pensado para no asustar a pasajeros que normalmente piden combinados junto a la piscina. Todas rondan entre el 4 % y el 4,5 % de alcohol.
Cómo se elabora cerveza con agua de mar desalinizada
Organizaciones como Greenpeace llevan años denunciando el impacto ambiental y social del turismo de cruceros. La organización ecologista considera a los cruceros, una de las formas de turismo más contaminantes y con menor aportación económica. Frente a estas críticas, las compañías que gestionan estas naves han desarrollado conceptos como los ‘‘cruceros eco responsables”.
MSC Cruises ha utilizado el proyecto como parte de su discurso sobre innovación y sostenibilidad. El barco funciona con gas natural licuado y cuenta con distintos sistemas destinados a reducir su impacto ambiental, incluyendo producción de agua y reciclaje a bordo. Evidentemente, ningún crucero gigantesco se convertirá de repente en el equivalente marítimo de una comuna autosuficiente, pero la idea de fabricar cerveza utilizando agua desalinizada resulta suficientemente llamativa como para captar titulares y reforzar una determinada imagen de modernidad tecnológica.
Y es que, al Igual que sucedía de forma rudimentaria con el Menestheus, el MSC World Europa utiliza agua marina desalinizada mediante sistemas de ósmosis. El agua obtenida se convierte posteriormente en la base del proceso cervecero. A partir de ahí comienza una producción completamente operativa que incluye molienda, cocción, fermentación y maduración a bordo del barco. Cabe destacar que en la cervecería flotante militar británica se usaba extracto de malta y concentrado de lúpulo, así que no estaríamos ante una ‘‘todo grano”, como les gusta decir a los homebrewers.
En declaraciones a la prensa, Giulio Giannini, responsable de los bares del crucero, ha reconocido que muchos visitantes piensan inicialmente que la cervecería es simplemente un elemento decorativo. Pero no. La cerveza se produce realmente cada día mientras el barco surca el océano. Y ahí reside gran parte del atractivo comercial de la iniciativa: poder decir que estás bebiendo una cerveza elaborada literalmente en mitad del mar.
Los impulsores de estos proyectos, tanto el HMS Menestheus como el MSC World Europa, entendieron que la cerveza es una forma bastante eficaz de hacer que la gente se sienta mejor, ya sean soldados agotados tras una guerra mundial o turistas intentando sobrevivir al quinto buffet libre del crucero.
Si esta curiosa travesía por las cervecerías flotantes te ha dejado con ganas de más historias improbables del mundo cervecero, en Amantes Cerveceros tenemos un buen surtido de ellas: desde récords absurdos hasta el porqué de cada estilo que llevas en la mano cuando pides una caña. Sigue navegando por el blog y descubre cuántas curiosidades más esconde tu cerveza favorita.