Texto: Nerea Basterra González

Solo las leyendas son capaces de ganarle la batalla al tiempo. Si la mayoría de los mortales nos conformamos con saltar de la cama una mañana más, ellas son una llama que cada día cobra más fuerza. Esto explicaría que The Zombies, sesenta años después de su nacimiento como banda, sigan brillando como lo hicieron en la sala Independance de Madrid.

Los rockeros ingleses, una de las formaciones que mejor definen la psicodelia musical en sus inicios, se hicieron esperar lo justo para que su público acumulara ganas y calentara motores. Entre el respetable se mezclaban canas con gafas de pasta, rastas enraizadas con sudaderas deportivas, eyeliners y cardados con mechas balayage. Todo era posible en un concierto que reunió al menos dos generaciones y todos se fundieron en un aplauso cuando la banda de St. Albans salió por fin al escenario minutos antes de las nueve de la noche.

Saludaba tímidamente el vocalista Colin Blunstone y tomaba posiciones tras el teclado, en un lateral, Rod Argent, ambos los únicos componentes originales del grupo. Junto a ellos, una banda de lujo formada por los miembros más actuales: Steve Rodford en la batería, Tom Toomey a la guitarra y el bajista danés Soren Koch. The Zombies estaban en Madrid para presentar su último y sexto disco, Still Got Hunger (2015), del que sonaron temas como Moving On, I Want You Back Again y Edge Of The Rainbow, aunque pronto comenzaron a repasar otras etapas de su extensa carrera.

Habían hablado poco, prácticamente nada, hasta que Blunstone se animó a preguntar cuánta gente en el público conocía The Alan Parsons Live Project, el grupo inglés de rock progresivo que entre 1975 y 1990 reunió a varios músicos del momento en un total de 11 discos. Pregunta de nota con la que muy pocas manos se alzaron y que dio paso a la balada Old and Wise del sexto álbum de la formación, Eye In The Sky, en la que participó el propio Blunstone en los primeros 80 interpretando este mismo tema.

Tras la lección de historia de la música vinieron canciones más reconocibles de la banda, como This Will Be Our Year, del álbum Odessey And Oracle (1968), y uno de los himnos de The Zombies, Time Of The Season (del mismo disco), con el que los presentes se dejaron llevar evadidos a ritmo de riff y psicodelia.

Sobre el escenario de la Independance tocaron también su temas más míticos, con los que forjaron esa leyenda que, si no se reconoció del todo en su país natal, sí lo hizo en Estados Unidos, donde The Zombies formaron parte de una más que bienvenida invasión británica. Entre las canciones que convirtieron en inolvidable la pasada noche del 15 de diciembre, sonaron Hold Your Head Up (Live In The UK, 2013), She’s Not There (Begin Here, 1964) y, en los bises, la preciosa The Way I Feel Inside, con el único acompañamiento de Argent, con la que los ingleses dejaron prendida la llama de su público más fiel.

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