Clap Your Hands Say Yeah haciendo realidad su nombre en la Sala Capitol

13/01/2018 ·

María Nieto Díaz

Hay bandas que consiguen lo imposible. Que se saltan el circuito y se cargan todos los principios de la industria musical casi sin quererlo. Clap Your Hands Say Yeah son algo más que eso.

Los americanos llegan a España 10 años después de convertirse en leyenda con Some Loud Thunder y lo hacen por todo lo alto: con The Tourist bajo el brazo y ante una sala Capitol dispuesta a dejarse llevar por esas guitarras in crescendp casi hipnóticas y esas baterías magnéticas. Y sobre todo, ante todo, por encima de todo, por la voz inconfundible e inclasificable de Alec Ounsworth, capaz de convertir en posible lo imposible.

Tras Ambulance Chaser llegan las presentaciones: “Muchas gracias”, se arranca en español, para volver luego a su lengua “is very nice to be here, first time in Santiago”. Será la única vez que la banda se dirija al público durante el concierto, pero no les hace falta, con sus temas se comunican extremadamente bien con los centenares de personas que pueblan esta noche la Sala Capitol.

Instrumentalmente impecables, capaces de hilar un tema con el siguiente sin necesidad de esfuerzo y de forma casi natural, parece que sus directos estuviesen coreografiados. Uno a uno van sonando los temas de The Toursit, consiguiendo un directo redondo y sin fisuras que mantiene al público completamente extasiado.

Aunque algunos temas de Only Run, Hysterical o Some Loud Thunder se cuelan en un set list maravilloso, salpicado de momentos de corte electrónico, son los grandes singles de The Tourist los que ponen a la sala en pie. Mención especial para The Pilot y The Vanity of Trying, que convierten el concierto en un baile perpetuo.

Casi hora y media después del arranque la banda deja el escenario, para retomarlo con los bises. En solitario, y acompañado de su guitarra y su particularísima voz, Alec Ounsworth retoma el concierto para dar en el segundo bis la bienvenida nuevamente a la banda. Cuatro temas más, y Clap Your Hands Say Yeah lo han conseguido convertir su nombre en un hecho, con la sala aplaudiendo enfervorecida el directo de esta noche. Porque hay bandas que consiguen lo imposible.

 

 

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